LA PSICOMOTRICIDAD

La práctica psicomotriz pretende fomentar las capacidades de comunicación, de creación y de pensamiento del niño a partir de su juego autónomo. Se da una gran importancia a la acción,  trabajando a través de la expresividad psicomotriz (la manera única en la que las personas se mueven, se comportan, se relacionan con los demás, con el agua...).

 

La expresividad psicomotriz es la manera en la que cada uno manifiesta su autenticidad. Para que la autenticidad aparezca, es necesario ofrecer un entorno donde pueda sentirse libre de ser y actuar.

 

EL PSICOMOTRICISTA

El profesional en psicomotricidad se encarga de crear este espacio en el que el niño/a tenga múltiples posibilidades de expresión (saltando, girando, trepando, con juegos compartidos y actividades en solitario, narraciones, expresiones plásticas,...) ofreciendo una relación basada en la confianza y el respeto.

Cuando existe esta relación, el profesional puede acompañarle en todo su desarrollo, conociendo bien las diferentes etapas evolutivas y los ritmos de cada uno, y proponiendo estrategias a través de las cuales puede disfrutar activamente de su crecimiento sintiéndose seguro.

¿QUÉ APORTA CUKÚA?

En las sesiones de CUKÚA acompañamos el desarrollo global en la primera infancia. 

MOTRIZ

  • Tono muscular.

  • Coordinación, equilibrio, control postural.

  • Esquema e imagen corporal.

  • Posibilidades de movimiento.

EMOCIONAL

  • Autoestima, confianza y seguridad.

  • Autonomía y competencia.

  • Relajación y armonía.

  • Vínculo afectivo.

  • Envoltura y sostén: YO PIEL.

COGNITIVO

  • Orientación respecto al propio cuerpo.

  • Orientación espacial y temporal.

  • Procesos de atención.

  • Elaboración planes y soluciones.

  • Identidad personal.

  • Capacidad simbólica.

SOCIAL

  • Relación con los iguales.

  • Respeto,colaboración y convivencia.

  • Normas y límites internos y externos.

  • Comunicación y lenguaje.

  • Espera y autocontrol.

¿Quieres conocer más sobre la mirada de CUKÚA? 

PSICOMOTRICIDAD ACUÁTICA

    En la piscina, CUKÚA considera el vínculo materno o paterno como fundamentales para que el niño pueda explorar el medio y las nuevas posibilidades que este espacio le ofrece. El agua nos envuelve a la vez que nos divierte, favoreciendo la posibilidad de crecer con tu hijo y de fomentar un desarrollo global (motriz, emocional, cognitivo y social).

AGUA

Las propiedades del agua ofrecen una gran oportunidad para que el niño tome mayor consciencia de su propio cuerpo, de sus capacidades y de sus límites.

VÍNCULO

Cuando el niño se ha familiarizado con el medio acuático y se siente seguro en él, ¡empieza la diversión! Para ello es imprescindible el papel del adulto que le acompaña mientras construye su relación con el agua.

TIEMPO

Las sesiones tienen distintos tiempos para desarrollar el placer de actuar, el placer de pensar y el placer de comunicar. 

La psicomotricidad en sala de CUKÚA está enmarcada en un entorno donde prevalecen la seguridad, la libertad de movimiento y de expresión y el acompañamiento del psicomotricista. El espacio se distribuye en una zona de bienvenida y despedida, una zona para la expresividad psicomotriz, donde el niño puede explorar saltando, girando, haciendo equilibrios, reptando, … y otra zona para las actividades relacionadas con la expresividad plástica para dibujar, modelar, construir, ...

 

En función de la edad y de las necesidades del grupo, los espacios y los tiempos dedicados a los mismos se presentan con más o menos flexibilidad, siempre enmarcados en un sistema básico de normas que garanticen la seguridad y el respeto entre todos los componentes del grupo.

JUEGO

El juego es diferente en cada edad y para cada uno. Trabajamos con estrategias individualizadas y adaptadas a cada momento evolutivo

RELACIÓN

Consigo mismo, con los materiales, con el tiempo, con los otros, con el adulto,... Ayudamos en la comprensión y el dominio personal de cada una de las relaciones que aparecen en la sala.

ESPACIO

Expresándose en el espacio conocen sus posibilidades y sus límites, donde el psicomotricista escucha, devuelve imágenes y ofrece estrategias de ayuda.