BIENVENIDOS A CUKÚA

November 16, 2017

 
CUKÚA es un espacio para acompañar a los niños a construir una relación positiva con el medio acuático, basada en la seguridad y la confianza.
 

La psicomotricidad acuática entiende al niño desde su globalidad: cuerpo, pensamiento , emociones y relación forman parte de un todo y se influencian entre sí. Da gran importancia a la expresividad motriz que acompaña a la acción durante la relación del niño con él mismo, con los demás y con el medio. Pretende fomentar las capacidad de comunicar, de crear y de pensar del niño a partir de su juego autónomo y de su libertad de acción. Ofrece un marco donde el niño se siente seguro y aceptado, donde puede actuar según sus necesidades, intereses y deseos; un espacio para ser y hacer, expresando así su identidad y autenticidad.

 

Las propiedades del agua ofrecen una gran oportunidad para que el niño tome mayor conciencia de su propio cuerpo, de sus capacidades y sus límites. En el agua el movimiento es más lento, somos más ligeros y "el cuerpo está rodeado por el agua como una envoltura, ejerciendo presión, como una segunda piel". (Potel, 2003, p. 49)

 

Estas propiedades permiten al niño experimentar con su propio movimiento, observar las consecuencias de sus acciones, encontrar sus propios límites y saber de lo que es capaz. Cuando estas experiencias se viven con seguridad y afecto, mejoran la confianza en uno mismo y la autoestima.

 

Es imprescindible el papel del adulto que acompaña al niño durante su primera relación con el agua. La compañía del adulto hará que el niño perciba el agua como un entorno seguro, será el puerto desde donde partirá para explorar, experimentar, jugar, aprender… y al que siempre podrá volver cuando se sienta inseguro.

 

El niño necesita sentirse seguro antes de poder relajarse, disfrutar y aprender.

 

El adulto, con gran paciencia, dará al niño el tiempo y espacio suficiente para que actúe según su voluntad, sin anticiparse, demostrándole que confía en él y en sus capacidades. Finalmente, el adulto ejercerá de figura de ley, poniendo los límites del nuevo entorno acuático imprescindibles para la prevención y para que el niño se sienta seguro.

 

Cuando el niño se ha familiarizado con el medio acuático y se siente seguro en él, ¡empieza la diversión! La práctica psicomotriz trabaja mediante estrategias de juego adaptadas a su momento evolutivo. No importa si es un bebé de 4 meses o un niño de 4 años, el juego es su forma natural de divertirse, experimentar, comprender y relacionarse. El medio acuático es un lugar privilegiado para el juego y la relación con uno mismo y con los demás.

 

“Interiorizamos de las experiencias vividas con placer.”

 

En las sesiones de psicomotricidad acuática, los espacios, los materiales y los juegos están diseñados para fomentar la capacidad de actuar, de comunicar y de pensar. Las sesiones tienen una estructura donde hay tiempos para pensar, actuar, relajarse, comunicar e integrar la experiencia vivida. Puedes saber más sobre nuestras sesiones en “¿Cómo son las sesiones de CUKÚA?

 

El medio acuático y la mirada psicomotriz son dos herramientas privilegiadas para acompañar al niño en su desarrollo motriz, social, emocional y cognitivo durante la primera infancia.

 

Será un placer encontrarnos en el agua.

 

Bibliografía: Potel, C. (2003). El cuerpo y el agua. La mediación en psicomotricidad. Madrid: Ediciones Akal.

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD EN SALA

September 12, 2018

1/4
Please reload

Entradas recientes

December 26, 2018

February 28, 2018

Please reload

Archivo